Los anticonceptivos de emergencia sirven si se ha tenido sexo sin protección o si ha fallado un método de anticoncepción. Si un condón se rompe o un diafragma se sale de su sitio u ante otras situaciones que se desee prevenir el embarazo se puede utilizar un anticonceptivo de emergencia. Éstos se utilizan para impedir el embarazo hasta 3 días después de haber tenido relaciones.
El régimen de anticoncepción de emergencia recomendado por la OMS es: 1,5 mg de levonorgestrel administrado en una sola dosis. Levonorgestrel es una hormona sintética que actúa previniendo la fertilización del óvulo por el espermatozoide o previniendo la adhesión al útero.
Existen algunos efectos secundarios, como nauseas, dolor abdominal y de cabeza etc. Éstos son similares a los de las píldoras de uso regular para el control de la natalidad. Si el sangrado menstrual de una mujer no comienza dentro de las tres semanas después de haber tomado un anticonceptivo de emergencia, podría estar embarazada y, por lo tanto debe llamar o acudir a su médico. Las Pildoras anticonceptivas de emergencia (PAE) no son eficaces una vez que el proceso de implantación se ha iniciado y no provocarán un aborto.
Las mujeres que creen estar embarazadas y lo han estado por más de varios días no deben tomar estos fármacos. Por otro lado las mujeres que tienen sangrado vaginal por una razón desconocida tampoco deben tomar este tipo de anticonceptivos y deben hablar de esto con su médico.
Los anticonceptivos de emergencia no deben ser utilizados como método rutinario de control de la natalidad, estos son menos efectivos en la prevención de embarazos que la mayoría de los métodos de control de la natalidad y no estan pensados para usar en forma rutinaria.
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