Durante el embarazo es normal tener áreas más oscuras en la piel. Las mujeres con razgos más oscuros son más propicias a este cambio. Comunmente estas zonas oscurecidas se ubican en la nariz, en los pómulos y en la frente. Otras zonas del cuerpo también pueden volverse hiperpicmentadas durante el embarazo. Esto es ocasionado por una producción aumentada de melanina. Unos meses después del parto, la piel debería -y en la mayoría de los casos lo hará- volver a su coloración normal.
Para prevenir estos cambios o minimizar estos cambios, se debe proteger del sol. Para ello se debe usar un bloqueador solar que proteja de los rayos UVA y UVB, mínimo SPF 30. También se debe evitar cuaquier sustancia o jabón que pueda irritar la piel.
En general el melasma se soluciona después del embarazo. A veces las manchas solo se desvanecen y tardan en irse. Cuando esto pasa el médico puede recomendar diferentes tratamientos cosméticos. Antes de utilizar ninguna de estas cremas durante el embarazo consulta al ginecólogo, hay ciertos ingredientes de las fórmulas que no pueden utilizarse durante el embarazo. También debes consultar si estás dando de amamantar a tu bebé y quieres utilizar alguna de estas cremas.
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