¿En qué consiste un parto en el agua o parto acuático? pues bien, en el parto acuático la mamá recibe a su hijo en una piscina o bañera especial con agua mantenida a la temperatura del cuerpo (37ºC).
Desde el punto de vista de la mamá, el agua caliente es un buen analgésisco y hace relajar la musculatura. Con la distención de tejidos y músculos se evitan o disminuyen el riesgo de desgarros. El papel principal del agua está en el período de dilatación y en facilitar que la madre adopte posturas instintivas y naturales, alcanzando un buen nivel de relajación.
Por otro lado el bebé que esta acostumbrado a la inmersión en el líquido amniótico sale y entra directamente en contacto con un medio familiar. La apnea se mantiene igual que en el útero, el encuentro con el aire, la respiración aérea, la luz y los ruidos es lento.
Este tipo de parto al igual que cualquier parto debe ser atendido por un especialista.
Desde algunos sectores profesionales existe la opinión de que este tipo de parto aumenta el riesgo de aspiración neonatal de agua y de infección tanto de la madre como del bebé.
No se recomienda este tipo de parto a mujeres con hipertensión arterial, diabetes, complicaciones durante el embarazo o en todo aquel caso que el médico encuentre que resulta poco acosejanble.
