La audición del bebé ha continuado su desarrollo y el niño es capaz de escuchar su voz. A esta altura del embarazo, la madre puede tner sensación de acidez o gastritis. La hormona progesterona no sólo vuelve más lenta la digestión, sino que se afloja la válvula de entrada al estómago y no puede cerrarse bien, los ácidos del estómago ascienden hasta el esófago y esto ocasiona el reflujo. El aumento del tamaño del útero presiona aún más el estómago en los últimos meses del embarazo. Las madres con este problema debería probar a comer porciones pequeñas con frecuencia.
En la semana 27 el bebé ya tiene un aspecto similar al que tendrá al nacer, es más delgado porsupuesto. Los pulmones, el hígado y el sistema inmunológico todavía tienen
que madurar, pero si naciera a esta altura podría sobrevivir.
